A cinco años de su elección, el papa Francisco ha decidido publicar su tercera exhortación apostólica con el título de Gaudete et exsultate (GE). Como lo dice explícitamente el subtítulo, el documento tiene por tema «el llamado a la santidad en el mundo actual». El papa lanza un mensaje «despojado», esencial, que indica aquello que importa, el significado mismo de la vida cristiana, que, en las palabras de san Ignacio de Loyola, es «buscar y encontrar a Dios en todas las cosas» siguiendo la indicación de su invitación a los jesuitas: «curet primo Deum».[1] Este es el corazón de toda reforma, personal y eclesial: poner en el centro a Dios.