La novela "Ahí se los dejo, ya vuelvo", es fruto de la vasta experiencia del escritura en su compromiso de evangelización, que le ha permitido compartir con diferentes tipos de personas en grupos de oración, cárceles, hospitales, centros de rehabilitación de alcoholismo y drogadicción, además de su diario compromiso como padre de familia y asesor espiritual. Soportando en ese conocimiento, vio con angustia la necesidad de escribir una novela de evangelización y reflexión acerca de la descomposición familiar basada en el poco compromiso de ser padres.