Seas quien seas, aunque lleves años orando o este sea tu primer devocional de oración, esperamos que te sientas inspirada y bendecida por las oraciones diarias escritas en este libro. La oración al fin y al cabo, es una conversión con Dios. No te hace falta usar palabras complicadas o recitar largos pasajes de las Escrituras. Solo tienes que hablar con Dios. Abrir tu corazón. Él te ama con locura y escucha cada palabra que dices.
La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. (SANTIAGO 5:16)